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¿Cómo superarte en los exámenes?

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Miércoles, 31 enero, 2018

Psicopedagogía

Carmen Lamata Molina Profesora del Máster Universitario en Psicopedagogía de CUNIMAD

Mes de febrero. Son muchos los estudiantes que viven esta etapa con cierta ansiedad, agotamiento o temor. Bibliotecas llenas, tazas de café, apuntes y más apuntes que se amontonan, calendarios de cuenta atrás con números en rojo… En programas de radio, televisión o internet se habla de técnicas de estudio y manejo de la ansiedad ante los exámenes, pero es importante que los profesionales de la orientación psicopedagógica reflexionemos sobre nuestras intervenciones. ¿Estamos predisponiendo a los estudiantes para “defenderse” o “sobrevivir” ante una situación que de por sí no debería suponer un ataque? Aprender es una conquista y genera satisfacción. Es fundamental hablar de ello justo cuando los estudiantes más lo necesitan.

Desde la orientación psicopedagógica hemos de rescatar en profesores y alumnado el placer por aprender. Es cierto, las pruebas de evaluación exigen realizar un esfuerzo importante. Pero la manera más estratégica e inteligente de hacerlo es, dotando de sentido a la inversión de tiempo. Si ordenamos correctamente las prioridades, el equilibrio solo se pierde a favor de la mejora. En los planes de orientación, acción tutorial o el acompañamiento han de analizarse el tipo de pautas que se proporcionan. ¿Están basadas en evitar la ansiedad, en pasar un examen, en salvarse del fracaso? O por el contrario buscan apasionar al alumnado con el conocimiento y explicitar el valor de la materia desde el inicio del curso. ¿Enseñamos a los alumnos a conocerse y conectarse con su potencial? ¿Les contagiamos ánimo para seguir aprendiendo toda la vida?

Puede parecer que son muchas preguntas o meras cuestiones terminológicas, pero en educación, como en la vida, la manera en que definimos las situaciones condiciona la forma de afrontarlas. En este sentido, considero que como profesionales no podemos limitarnos a proporcionar técnicas de estudio, éstas solo han de ser una parte de las estrategias para el aprendizaje. Desde esta perspectiva incluso el diseño de talleres para obtener éxito en los exámenes será sin duda más eficaz que, las sesiones destinadas al manejo de la temida ansiedad. Podemos hablar con los alumnos de estudiar sí, pero no para aprobar, sino para aprender. El resultado llegará entonces como confirmación de que se ha seguido el proceso correcto. Se trata de lograr que vean en los exámenes un instrumento, una referencia más de utilidad para medirse y comprobar si es momento de avanzar o de seguir profundizando en la materia. La atención ha de orientarse siempre a superarse mediante el aprendizaje.

En conclusión, la mejor orientación psicopedagógica es poner el foco en “aprender”. Animemos a los alumnos a descubrir, incluso en época de exámenes, la oportunidad que tienen de aprender sobre uno mismo (buscando el aprendizaje autorregulado, la motivación interna, la adecuada disposición, el afán de superación); sobre el ámbito de conocimiento escogido y también, por qué no, sobre cómo reflejar los logros. De esta manera, participar en situaciones prácticas, elaborar trabajos, pasar exámenes… Son percibidos como productos de un aprendizaje que resulta valioso para uno mismo y para la sociedad.

Titulación relacionada:

 Máster Universitario en Psicopedagogía