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Lesiones en Fitness: tratamiento fisioterapéutico

Metodología CUNIMAD

Miércoles, 8 noviembre, 2017

Fisioterapia

Joel Puente Colaborador del área de nutrición de CUNIMAD

Hace unos días hablábamos de las lesiones que se producen a la vuelta del verano tras retomar el ejercicio físico en running. Hoy, hablamos de las lesiones más comunes en fitness.

Tendinopatía del Manguito de los Rotadores

Consiste en una degeneración de los tendones del manguito rotador (sobre todo supraespinoso y/o subescapular) y en ocasiones de las estructuras circundantes (tendón de la cabeza larga del bíceps, cápsula articular, bursa, etc.).
Se suele producir por una mala técnica de los ejercicios (sobre todo de pectoral, tipo press o aperturas en los que la cabeza del húmero se desliza en exceso de manera anterior indeseadamente, así como en ocasiones supero-anterior) o un exceso en la carga y/o volumen de entrenamiento.

¿Cómo podemos evitarlo?

La mejor manera es con una correcta ejecución técnica y teniendo en cuenta una adecuada progresión en el entrenamiento (carga, frecuencia, intensidad) y un buen rango de movilidad y estabilidad de hombro y escápula (eliminar acortamientos musculares de dorsal, pectoral mayor y menor, sobre todo, evitar inestabilidad provocada por el exceso de movilidad de la articulación o la falta de tono muscular, sobre todo a nivel posterior y de los músculos del propio manguito).

¿Cómo tratarlo mediante fisioterapia?

o Ejercicios de control motor para descenso y recentrar cabeza humeral (Diagonales de Kabatt, control motor…).

o Ejercicios pendulares (Codman…).

o Hielo localizado en zona de dolor.

o Movilizaciones analíticas específicas de la articulación glenohumeral y resto de articulaciones del hombro.

Condropatía Rotuliana/Síndrome Femoropatelar

La mal conocida como “Condromalacia” se produce debido a una desalineación de la rótula (en general hacia fuera/externo y superior/arriba) respecto a su línea normal de deslizamiento. Esto provoca un roce de la rótula con el área supero-externa de la superficie articular (cóndilo externo), lo que a corto plazo se traduce en dolor, ligera inflamación y crepitaciones, y a largo plazo en una artrosis marcada.

¿Cómo podemos evitarlo?

Con una buena compensación muscular (sobre todo entre vasto interno, el más débil, y externo); correcta ejecución técnica de los ejercicios (sobre todo en los que se vea incluida una flexo-extensión de rodilla, más importante si esta alcanza los 90º); apropiada coordinación intermuscular (glúteo medio y glúteo mayor han de activarse en el momento adecuado para liberar de tensiones y cargas excesivas y/o indeseadas a la rodilla); buena movilidad de tobillo; y buena hipertrofia del cuádriceps, así como un tono adecuado (un cuádriceps con masa muscular grande nos evitará roces del fémur con la rótula debido al espacio muscular ocupado, sobre todo, por el vasto intermedio, el vientre muscular más profundo del cuádriceps) y no tener un recto anterior o vasto externo hipertónicos sino en un tono adecuado que permita tener la rótula en su lugar).

¿Cómo tratarlo mediante fisioterapia?

o Aplicación local de hielo (10-15 minutos).

o Estiramientos analíticos y de la cadena muscular antero-lateral y posterior.

o Masaje y liberación miofascial de la zona antero-externa.

o Ejercicios de estabilidad y control motor de la rodilla.

o Ejercicios de estabilidad y control motor de la cadera.

o Ejercicios de fortalecimiento del cuádriceps.

o Si llegase a ser un caso extremo podría recurrirse a métodos más innovadores y todavía en vías de desarrollo como las infiltraciones de plasma enriquecido en plaquetas o ácido hialurónico.

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