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Lesiones más comunes en running y cómo tratarlas desde la fisioterapia

Metodología CUNIMAD

Martes, 24 octubre, 2017

Fisioterapia

Joel Puente Colaborador del área de nutrición de CUNIMAD

Son muchas las lesiones que se pueden producir tras la vuelta al ejercicio físico. Las más comunes son la del síndrome de la cintilla iliotibial y la periostitis tibial, relacionadas con el running. Pero, ¿cómo podemos evitarlas y/o tratarlas?

“Rodilla del corredor”

El síndrome de la cintilla iliotibial es conocido con el nombre de “rodilla del corredor” por la cantidad de deportistas de running que sufre dicha patología.

Esta consiste en un exceso de fricción del Tensor de la Fascia Lata (TFL) en su zona distal (a la altura de la rodilla) con el Cóndilo Femoral Externo (CFE). Esto se produce sobre todo debido a una tensión excesiva de la zona supero-externa del muslo a nivel fascial y muscular (origen del TFL), así como por una mala técnica en la carrera o descompensaciones musculares asociadas que implican que la musculatura que debería estar realizando la función de estabilización monopodal de la pelvis no lo esté haciendo con la calidad e intensidad adecuada.

¿Cómo podemos evitarlo?

Lo primero y más importante que deberemos tener en cuenta será seguir un entrenamiento programado, periodizado, compensado y progresivo que no sobrecargue unas estructuras sin compensar y tener bien entrenadas las antagonistas (aquellas que realizan la acción contraria) o sinergistas (aquellas que realizan una acción complementaria). Esto significa que, por ejemplo, el glúteo medio (normalmente poco entrenado, hipotónico y con mala coordinación intermuscular) deberá estar bien entrenado para soportar las cargas que supone la carrera, así como las inestabilidades que se generan muchas veces por la falta de una técnica correcta o la correcta activación muscular.
Lo segundo a tener en cuenta es el correcto aprendizaje y posterior realización de la técnica, fundamental para no sobrecargar estructuras (sobre todo postero-superiores: Cadera y Región Lumbo-Sacra del Raquis, y antero-inferiores: Zona anterior Tibial) además de la propia Cintilla Iliotibial.

¿Cómo tratarlo mediante fisioterapia?

o Entrenamiento del control motor de la musculatura, activación consciente y posteriormente, incluyendo esa musculatura en su cadena muscular.

o Para aliviar la inflamación y el dolor de los síntomas: tratamiento con masaje que relaje toda la zona supero-externa, búsqueda y tratamiento de bandas tensas e incluso posibles puntos gatillos generados por tensiones indebidas en la musculatura lumbo-pélvica.

o Estiramientos post-isométricos o Hold-Relax: realizaremos una contracción isométrica de la musculatura afectada en una posición intermedia, tendiendo al alargamiento, durante 6 segundos y acto seguido relajar durante 2 y prolongar un poco más para volver a contraer en esa posición. Repetir dicho protocolo 3 veces, ganando un poco de rango cada vez.

o Aplicar frío local, que ayudará a reducir las respuestas de tipo inflamatorio que puedan surgir por dicha actividad, sobre todo tras terminar.

Periostitis tibial

La periostitis tibial es una inflamación de la capa externa del hueso de la tibia (periostio) debido a una carga de impacto alta en el entrenamiento, sobre todo de carrera, por la tracción de los músculos tibiales. Esto no tiene por qué correlacionarse con un alto volumen de entrenamiento (aunque normalmente esté ligado), sino que en muchas ocasiones se debe a un aumento repentino del volumen y/o intensidad de entrenamiento, así como por una mala técnica en la carrera, sobre todo en el momento de la pisada.

¿Cómo podemos evitarlo?

Una correcta planificación y progresión del entrenamiento con descansos; buena activación, calentamiento y vuelta a la calma en cada sesión; entrenamiento de la técnica de carrera y capacidad de absorción de fuerzas y cargas del tobillo-pie (reactividad frente al suelo); y calzado adecuado al pie y a la superficie donde se desarrollará el entrenamiento (intentar correr menos por asfalto o superficies duras y más por superficies que amortigüen mejor).

¿Cómo tratarlo mediante fisioterapia?

o Estiramientos lentos, progresivos y mantenidos.

o Aplicación local de hielo durante 10-15 minutos.

o Masaje suave con crema o pomada antiinflamatoria.

o Terapia miofascial.

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