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Los 7 pasos para conseguir una alimentación saludable

Metodología CUNIMAD

Martes, 6 febrero, 2018

Nutrición

Joel Puente Colaborador del área de nutrición de CUNIMAD

¿Quieres mejorar tu alimentación? Aquí te dejamos los siete pasos que Joel Puente te propone para mejorar tu salud:

1- Crea un diario nutricional, el primero y más básico de los pasos. Haz seguimiento durante una semana, crea un diario de comidas y apunta todo lo que comes o bebes con los ingredientes, las cantidades y las horas lo más ajustado posible. (Da igual que salgas a comer por ahí o justo no te dé tiempo a comer ese día, apúntalo también).

2- Sigue la pirámide alimenticia. En relación con el paso anterior, si hicieses un esquema de los alimentos y las cantidades que comes de cada uno, tendría que quedarte una pirámide donde se vea qué debes comer y beber todos los días (como leche, aceite de oliva o frutas), varios días a la semana (como huevos o legumbres), dos veces a la semana (como carnes rojas) o tres veces al mes (como dulces).

3- Come un poco de todo pero no comas mucho de algo: los excesos siempre se pagan, y sean de lo que sean, nunca le vienen bien al cuerpo, por lo tanto, trata de tener una dieta lo más variada posible.

4- ¡Cuánto más fresco y casero, mejor!: o lo que es lo mismo, evita los alimentos procesados. ¿Quieres una hamburguesa? Hazla tú mismo/a, no la compres lista para la sartén; ¿quieres una ensalada? Compra los ingredientes y mézclalos; ¿Quieres un puré o una sopa? Coge alimentos frescos y tritúralos. En todos los casos, “procesado” equivale a llevar cantidad de elementos, sustancias o complementos que no son ni naturales, ni tienen nada que ver con el “producto” o el alimento que estamos comprando.

5- ¡Busca alternativas saludables! Un truco muy bueno está en controlar las famosas “comidas entre horas”, que siempre sería mejor llamarlas por su nombre “media mañana” y “merienda”. Quizás podrías proponerte tres alternativas que te gusten y sean mucho más saludables. Por ejemplo: un sandwich de pan integral, una fruta, etc.

6- Comes fuera todos los días, ¿y qué? Siempre hay una alternativa saludable. Esto no significa que siempre tengas que comer lechuga, pollo a la plancha sin salsa y arroz blanco hervido, todo lo contrario, puedes comer de todo, y es lo ideal, pero asegúrate que al menos una de esas partes de la comida es rica en vitaminas, fresca y saludable.

7- Crea un hábito. No hay secretos en esto de comer bien, y la realidad es que todos/as podemos ingerir “alimentos” no muy recomendables de vez en cuando, pero… Lo que cuenta es el total.

Como guinda final, intenta hacer cinco comidas diarias, no muy copiosas ninguna de ellas y que vayan reduciendo su cantidad calórica a partir de la tarde (o momentos de menor actividad de tu cuerpo). Si entrenas, las comidas más energéticas realízalas alrededor de tu hora de entrenamiento (bien como preparación energética para ello, bien como recuperación). Y sobre todo, crea un hábito en tu día a día, sin relacionar tus emociones a tu estilo de alimentación, porque eres tú mismo/a quien domina qué ingiere, cuándo y cómo.

Recuerda: el poder está en ti y siempre hay elección.

Titulación relacionada:

 Grado en Nutrición Humana y Dietética